Prohibición de las corridas de toros en 1805

Escrito por aranpress 10-02-2014 en tauromaquia. Comentarios (0)

Aranjuez ocupa un lugar importante en la historia de la tauromaquia, tanto es así que el célebre cronista taurino Gregorio Corrochano firmó aquella frase que decía: "Si la historia pesara, la plaza de toros de Aranjuez se hubiera hundido a su pesadumbre, tan cargada de historia taurina está". Pero en esa Historia, Aranjuez también tienen un pequeño lunar negro, aunque sólo como testigo, ya que en su Palacio Real fue firmada por Carlos IV una cédula prohibiendo las corridas de toros. Ocurrió el 10 de febrero de 1805.

En la citada orden, el Rey procedía a la prohibición de las fiestas de toros y novillos de muerte en todo el reino de España. Lo hacía de esta forma: "He tenido a bien prohibir absolutamente en todo el reino, sin excepción de la Corte, las fiestas de toros y novillos de muerte; mandando, no se admita recurso ni representación sobre este particular: y que los que tuvieren concesión perpetua o temporal con destino público de sus productos útil o piadoso, propongan arbitrios equivalentes al mi Consejo, que me los haga presentes para mi soberana resolución". Pero el monarca no estaba sólo en su animadversión a la fiesta, en eso le ayudaba su valido Godoy, que en sus memorias dejó constancia del papel que jugó en esta prohibición: "...Si bien tuve mucha parte en la adopción de esta reforma, no por esto fue la obra de un capricho mío. Este asunto fue llevado al Consejo de Castilla, y tratado en él y madurado largamente". Vamos que se encargó de apuntalar bien la orden.

Afortunadamente, la citada Cédula no llegó muy lejos y con el tiempo las corridas de toros volvieron a celebrarse por todo el territorio español. De aquello hace ya nada menos que 209 años. Y Aranjuez, con el paso del tiempo, fue también consolidándose como un lugar importante en el calendario taurino, especialmente con la corrida de San Fernando... bueno, hasta estos años atrás en que el festejo llegó a quedar en suspenso.